lunes, 24 de enero de 2011

Es el año 2027


Tenemos cuarenta y cinco años y es 28 de agosto. Estamos bajo una parra, hay niños que corretean bajo la mesa de piedra, un triciclo volcado y son las ocho de la tarde. Cantamos Perdió las alas, es el estribillo y nos desgañitamos. Igual que hace dieciséis años. Bueno, igual no: yo apenas desafino. Algunos de los niños mueven la boca y tararean la canción mientras juegan entre ellos. En la mesa hay vino y somos menos de doce, pero más de siete adultos que sonríen y disimulan mientras manchan el mantel y brindan porque todavía falta lo mejor.


3 comentarios:

  1. es lo más hermoso que me has dicho nunca, y mira que tú...

    (cómo carajo no voy a ponerme cursi!!!)

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  2. Cómo carajo, digo yo también... ¿Cómo carajo me indigno ahora por los comentarios que te hacen las niñas en los baños de las fiestas de fin de año?

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